El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires está impulsando la educación bilingüe en las escuelas porteñas.
El segundo idioma, claro, sería el inglés.
Ahora, cabe hacerse esta pregunta ¿por qué habría de enseñarse inglés en escuelas argentinas?
No quedan dudas de que el inglés es el idioma de mayor utilidad comercial, el de uso global académico, y es el estándard para todo lo relacionado con el turismo.
Pero, teniendo en cuenta la realidad de la Argenina, y de la Ciudad particularmente, ¿es algo que hace falta en la educación de los porteñitos el idioma inglés? ¿no hay alguna otra prioridad educativa en los contenidos, más que el idioma imperial?
Pareciera que la propuesta responde, más bien, a satisfacer ciertos gustos snobs del electorado mayoritario del partido que gobierna la ciudad, y ciertas "herramientas indispensables" que sus chicos van a necesitar el día de mañana para poder defenderse en el hostil mundo laboral. Claro, descuentan que sus chicos van a gozar de un buen empleo, donde el manejo de aquel idioma los pondrá en peldaño superior al resto.
Nadie discute las bondades y las utilidades de manejar uno (el español, por sobre todo) dos, tres, cinco o diez idiomas. Cualquier conociemiento que alguien incorpore y asimile para su uso, lo hará más ductil. Pero, me hago la siguiente pregunta: ya que hay idea de transformar a los niños "made in CABA" en bilingües ¿no sería conveniente, útil, e inclusivo que el segundo idioma a aprender sea el Lenguaje de Señas? si, el que "hablan" los hipoacúsicos.
Estamos rodeados de gente que tiene dificultades para oir y hablar, y se manejan con esta lengua, y ninguno de los que no las tenemos podemos comunicarnos con ellos. Ni les entendemos, ni nos entienden. Se tienen que limitar a comunicarse entre ellos, o intentar leernos los labios, en un doble esfuerzo.
Ya que es notable que casi nadie con sus capacidades auditivas y vocales con buenas funciones se preocupa en aprender dicho lenguaje, bueno sería incorporarlo desde temprana edad, así todos, -repito: TODOS-, quienes podemos hablar y quienes no pueden, quienes oimos y quienes tienen problemas para hacerlo, podamos tener UN idioma común, con el que logremos comunicarnos.
domingo, 28 de septiembre de 2008
miércoles, 24 de septiembre de 2008
LA LÁSTIMA PAGA
Esto parece ser lo que piensan quienes idearon la nueva publicidad de los pañales "Pampers".
En ella, Julián Weich -el abanderado mediático de las "causas nobles"- aparece caminando en medio de unas humildes casillas de chapa y madera -estilo villa miseria- promocionando una campaña de "alfabetización" en cuidados de los bebés -o algo así- por parte de voluntarias que, da a entender, paga o sponsorea la empresa fabricante de los pañales.
Las imágenes son, o más bien producen algo de tristeza, y claramente apelan al sentimiento del título de este post, si consideramos cuál es el target de consumidores de "Pampers", y arguye el protagonista de la publicidad, que comprando estos pañales "se contribuye"con la mencionada campaña.
Más allá de la imposibilidad de comprobar que la cosa sea así, la pregunta que surge es hasta dónde van a llegar estas gigantes empresas multinacionales con la promoción de sus productos. Es tan chocante que se use (porque es lo que es) a los pobres como moneda de cambio para vender dichos productos, que uno llega a desear que ojalá el tiro les salga por la culata, y en lugar de generar las ganas de comprar el producto, suceda lo contrario, así en futuras publicidades sólo se limiten a promocionar lo que venden, y, si alguna benefecencia realizan, la hagan de todos modos, sin especular con que a mayores ventas, mayor será la (dudosa) colaboración que hagan.
En ella, Julián Weich -el abanderado mediático de las "causas nobles"- aparece caminando en medio de unas humildes casillas de chapa y madera -estilo villa miseria- promocionando una campaña de "alfabetización" en cuidados de los bebés -o algo así- por parte de voluntarias que, da a entender, paga o sponsorea la empresa fabricante de los pañales.
Las imágenes son, o más bien producen algo de tristeza, y claramente apelan al sentimiento del título de este post, si consideramos cuál es el target de consumidores de "Pampers", y arguye el protagonista de la publicidad, que comprando estos pañales "se contribuye"con la mencionada campaña.
Más allá de la imposibilidad de comprobar que la cosa sea así, la pregunta que surge es hasta dónde van a llegar estas gigantes empresas multinacionales con la promoción de sus productos. Es tan chocante que se use (porque es lo que es) a los pobres como moneda de cambio para vender dichos productos, que uno llega a desear que ojalá el tiro les salga por la culata, y en lugar de generar las ganas de comprar el producto, suceda lo contrario, así en futuras publicidades sólo se limiten a promocionar lo que venden, y, si alguna benefecencia realizan, la hagan de todos modos, sin especular con que a mayores ventas, mayor será la (dudosa) colaboración que hagan.
martes, 23 de septiembre de 2008
LA ALEGRÍA DE VER A LA SELECCIÓN
Ante el aluvión periodístico desestabilizador para con el Coco Basile, me veo en la obligación de recordar a todos (inclusive a mí mismo) lo que fueron los 4 años de Passarellismo. Nos quitó las ganas y la alegrìa de ver a la Argentina.
Hoy, en el Seleccionado Nacional, están todos, absolutamente todos los jugadores que cualquier argentino quisiera que estén. Por un por de malos rendimientos no tiremos este proyecto por la borda. Este proyecto de fúbol bien jugado, de fútbol de toque, de paredes, caños y goles.
Siempre, ante una movida desestabilizadora, hay UN candidato para ponerse el traje. Y todos sabemos que es nada menos que Simeone el candidato de buena parte de la prensa.
Que no suceda. Que este tacticista disfrazado de motivador, no lleve a la más alta representación del fútbol argentino su futbol eficientista. Corremos el riesgo de volver a tener una Selección que no motive, que no genere expectativa alguna.
Que se guarde el cuchillo entre los dientes para seguir "haciendo historia" en River. Claro, esta nueva historia, que nada tiene que ver con los más de cien años anteriores de la Institución de Núñez...
Hoy, en el Seleccionado Nacional, están todos, absolutamente todos los jugadores que cualquier argentino quisiera que estén. Por un por de malos rendimientos no tiremos este proyecto por la borda. Este proyecto de fúbol bien jugado, de fútbol de toque, de paredes, caños y goles.
Siempre, ante una movida desestabilizadora, hay UN candidato para ponerse el traje. Y todos sabemos que es nada menos que Simeone el candidato de buena parte de la prensa.
Que no suceda. Que este tacticista disfrazado de motivador, no lleve a la más alta representación del fútbol argentino su futbol eficientista. Corremos el riesgo de volver a tener una Selección que no motive, que no genere expectativa alguna.
Que se guarde el cuchillo entre los dientes para seguir "haciendo historia" en River. Claro, esta nueva historia, que nada tiene que ver con los más de cien años anteriores de la Institución de Núñez...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)